Con una vista asegura al mar para toda la vida, a metros de la arena de playa, de las sanadoras aguas del Océano Pacífico, y en un entorno consolidado – residencial de alta plusvalía, en un sector urbanizado, este terreno – ubicado a una cuadra de un humedal costero protegido de alto valor ecológico y paisajístico, y ubicado a pocos minutos en un auto de las playas de Cachagua y Zapallar, y caminando a la playa norte de Maitencillo – se presenta como una oportunidad para desarrollar una rica casa frente al mar, para dejar el auto en casa y disfrutar.